Historia

     Bien, creo que es muy difícil resumir en muy pocas palabras la historia de dos generaciones y media de unas personas que a lo largo de su vida han empleado todo o casi todo su tiempo al servicio de otras; cada generación en su tiempo y con todo lo que ello conlleva. Unas en la más peliaguda hambruna y otras en la más rara de las enfermedades: la anorexia. Unas, con un final feliz, otras con un final no tan feliz, y siempre de cara al público.

     Así pues, nada más me queda que invitaros a que vengáis a nuestra casa y por vosotros mismos os impregnéis de esa magia que aunque no se ve, siempre está ahí latente; y que, al fin y al cabo, es lo que hace que las personas se sientan cómodas o incómodas en un sitio. Y a los que ya venís, mostraros mi sentimiento de envidia de ver como desde fuera, una generación da paso a otra; algo que, algún día con esto de las franquicias nadie verá a un niño revoloteando o llorando en un bar ni a una abuela limpiando cubiertos o haciendo croquetas. 

En cualquiera de los casos que sea otro el que continúe la historia, la mía empieza y acaba aquí.